"De quien hay que tener miedo no es del lobo, sino de Caperucita"
Preciosa frase, ¿verdad?
Si nos paramos a pensar en ella cobra todo el sentido, o por lo menos todo el sentido que queramos darle.
Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos como nos los pintan, al fin y al cabo...
En todas las historias hay dos personajes clave: la chica que aparenta pureza, desvalida, que necesita de un caballero andante que la salve; y el malo que se volvió malvado por un motivo que si llega a estudiarse acabas por simpatizar con él, o por lo menos empatizar.
Pero ella es el villano, acabará siendo el villano, y el papel le irá como anillo al dedo.
Pobre lobo... Trató de comerse a Caperucita por necesidad y al final fue ella quien acabó hincándole el diente a él -y llevando sus pieles-.
A más de una le gustaría entrar en la boca del lobo, bueno, más bien que la boca del lobo entrara en ellas.
¿Quién quiere besar a la rana para que se convierta en príncipe azul que termine siendo el princeso del cuento? Las princesas eligen al malo. Les da más morbo.
¿Y el final real de la historia de Caperucita cuál es?
Después de que el Cazador matara al lobo por ella, Caperucita se soltó la melena con él una y otra y otra vez...en casa de la abuelita :)

Como le dije, la historia siempre se cuenta a través de los ojos del vencedor y nunca del vencido por lo que nunca se podrá tener una visión objetiva de lo que pasó. Por ello en mi mente siempre reaparecerá el pensamiento...."pobre Adolf" xD
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