Y con "La mejor historia jamás contada" que, por cierto, se asemeja al título de una película sobre Jesucristo, termina mi etapa -por ahora- de escribir cuentos cortos.
-¿¿¿POR QUÉÉÉÉÉÉ???
Ya sé que os encantaban, lo veo en las visitas que reciben... Son cifras desorbitadas...
Sinceramente, dos líneas de una historia que no es mía, pero que me parece el mejor cuento corto del mundo, han conseguido más visitas en un día que cualquiera de las mías en varias semanas. Con esto he captado la indirecta -capullos-.
-¡¡¡JOOOOOOOOO!!!
No, no. Esto es más difícil para mi que para vosotras (voces en mi cabeza). Pero no pasa nada. Esto significa un nuevo comienzo del blog. Cual ave fénix resurgiendo de sus cenizas (que metáfora más poco demandada). Quizás vuelva a la prosa poética -tenían más visitas que mis historias-, o toque la crítica, o me introduzca en la sátira; puede incluso que escriba sin decir nada, siempre me interesó la vanguardia dadaista.
Quien sabe...
-Tendrías que haber puesto imágenes en las historias...
¡Callaos!

No hay comentarios:
Publicar un comentario