lunes, 24 de noviembre de 2014

A la sombra

Vivo a la sombra de un gran árbol. Es mío y es gigante y hermoso, repleto de hojas de un intenso verde esmeralda, con una frondosa copa que recibe toda la luz del sol brillante y se nutre de energía para estar aún más bello. Sus ramas se propagan por el cielo entrelazadas unas con otras en preciosa armonía y hacen que sus hojas se acaricien entre ellas con ligereza y dulzura. Pequeños rayos de sol se filtran por entre los huecos que el follaje deja pasar hacia el suelo. El imponente tronco de oscura madera se erige con fuerza hacia el infinito desde sus poderosas raíces arraigadas al glauco lecho de hierba fresca. Mi árbol es joven y sano, y más alto que ninguno que haya a su alrededor, sobresale por encima del resto. Es mi árbol y mi hogar y vivo a su sombra. Y todos aquí me conocen porque vivo a la sombra del gran árbol y nada más...


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