No aguanto berrinches de nadie. De nadie o de muy pocos.
Estoy cansada de que la gente se enfade o se pique conmigo aun sin haber tenido yo la culpa.
No lo aguanto, no lo soporto.
Yo tengo que ser la que suplique su felicidad, la que esconda el rabo entre las piernas, quien se arrodille, quien se vuelva sumisa y se trague el orgullo, pida perdón y todos contentos.
¡Pues no! Joder no me da la gana. Estoy realmente harta de ser yo siempre. De buena, tonta. ¡NO!
Porque si tu sabes enfadarte, yo se enfadarme el doble.
Laura buenisimo sobre lo que has hablado, no te tendrias que arrodillar por nadie ni por nada y si alguien te hace enfadar, por hay tiene la puerta, eso es lo que pienso yo por lo menos. Hasta el proximo tema guapisima.
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